martes, 15 de agosto de 2017

Micro Mania segunda época: historia de mi colección

           Era una tarde del año 1991 cuando le pregunté a mi papá si podíamos ir a ver por una nueva computadora ya que mi querida Commodore 64C de 1986 se estaba quedando en el tiempo..

Recuerdo que pasamos por un local de Informática nuevo sobre una avenida, en esa época se los conocía en mi ciudad como "casa de computación"  cuando entramos mis ojos se dirigieron a un monitor en el cual mágicamente un personaje se movía por la pantalla e irradiaba una energía nueva para mi... si bien en ese momento no lo sabía, el juego en cuestión era ni más ni menos que Maniac Mansion,  el personaje se encontraba en la pantalla donde debe abrir una puerta de seguridad tipo bóveda la cual ingeniosamente era parte del sistema anti-copia del juego.


En el local uno de los muchachos que atendía tenía una revista en sus manos y aparentemente la usaba como guía para la aventura. Me resultaba muy curioso e interesante.. pude ojear el nombre de la revista en la portada y se trataba de Micro Manía... desde ese instante quedé eclipsado con ella para siempre.

El muchacho seguía en su faena con el juego mientras mi padre hablaba con el dueño del local acerca de diversos temas, si había algo que le gustaba a mi papá en este mundo era charlar con la gente.
Mientras tanto yo aprovechaba cada segundo de contacto con esa pantalla y esa revista, estaba extasiado ante un combo mágico que generaba sensaciones indescriptibles dentro mio



Cuando salimos del local, hice la pregunta de rigor a mi papá: ¿y qué te pareció? La respuesta fue "cobro unos trabajos y la compramos"  Hasta ese momento él se refería solo a la PC que fuimos originalmente a ver.  En mi mente estaban la PC, el juego y la revista, de aquella revista no podía olvidar la ilustración de portada, las frases pegadizas, los colores.. era mágica.
Pasó el tiempo y obtuve mi añorada PC, la pobre Commodore 64c fue guardada en su caja y el cajón lleno de Joisticks y Juegos en casette quedó en el olvido.  Poco tiempo después desgraciadamente cometí el error de vender la Commodore 64 con sus accesorios ya que consideré que ya nunca la utilizaría... errores que uno comete en la vida ;)

En esos años era difícil conseguir material, por ejemplo en los kioskos de diarios que yo frecuentaba no había ni por asomo revistas de informática, menos de videojuegos por lo que me resultaba un tema esquivo. Incluso en los lugares donde solía proveerme de juegos no las había, teniéndome que guiar por el consejo de la persona que "grababa" juegos o bien intuir por el nombre del juego si sería atractivo, hasta que un día estando con un amigo, "grabamos"  Maniac Mansion. Grata fue mi sorpresa cuando llegué a casa y cargué el juego encontrándome con aquella aventura que había visto tiempo atrás.  Jugué hasta el cansancio, desde ya que era muy difícil para mi edad y quedé trabado en determinados puzzles por lo que sentía que necesitaba de esa revista que había visto alguna vez...

Continuará....

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